
SEIS CLAVES PARA IDENTIFICAR UNA PRENDA DE CALIDAD



Clave 1: El Tejido es la Primera Pista (La Prueba del Tacto)
La etiqueta de composición es tu mejor amiga. La calidad empieza por las fibras.
- Busca fibras naturales o semi-naturales: El algodón de alto gramaje, el lino, la lana, el tencel o el modal son signos de una mejor caída y transpirabilidad.
- Cuidado con el Poliéster: Evita prendas que sean 100% poliéster. Si se mezcla con fibras naturales, la proporción debe ser baja (ej. 80% algodón, 20% poliéster).
- La Prueba del Puño: Coge un trozo de tela con el puño cerrado durante unos segundos. Si al abrir la mano la tela queda muy arrugada, la prenda mantendrá esa apariencia durante el uso. Las telas de calidad se recuperan mejor.
Clave 2: Inspecciona las Costuras (Rectas y Dobles)
Las costuras son la estructura de la prenda.
- Busca uniformidad: Las puntadas deben ser pequeñas, densas y perfectamente rectas, sin hilos sueltos ni saltos.
- La Prueba del Estiramiento: Estira suavemente la costura. Si puedes ver luz entre las puntadas o si el hilo se tensa de forma peligrosa, significa que cederá rápidamente. Las prendas de calidad usan un alto número de puntadas por centímetro para mayor resistencia.
- Comprueba el Sobrecostura: En prendas interiores, una costura plana y bien acabada (como el overlock) evita que la tela se deshilache.
Clave 3: El Forro y los Acabados Internos
La calidad se esconde donde no se ve a simple vista.
- Forro completo: Los blazers, abrigos y faldas deben tener un forro de calidad (que no sea plástico) que permita que la prenda se deslice bien sobre el cuerpo.
- Dobladillos: Deben ser anchos (mínimo 3-4 cm) y estar cosidos de forma invisible o muy pulcra. Un dobladillo estrecho y rematado a la carrera es signo de baja calidad.
Clave 4: El Control de la Transparencia
Una tela de calidad ofrece un buen cubrimiento sin ser pesada.
- La Prueba de la Luz: Sostén la prenda a contraluz. Si se trata de una tela gruesa (como lana o un tejido de punto), no deberías ver a través de ella. Si es una blusa o vestido ligero, una transparencia excesiva es señal de escaso gramaje y baja durabilidad.
Clave 5: Cremalleras, Botones y Accesorios (Hardware)
Los elementos que usamos a diario deben resistir el paso del tiempo.
- Cremalleras: Deben ser de metal (o de plástico resistente) y deslizarse sin atascarse. Marcas como YKK suelen ser indicativo de calidad.
- Botones: Los botones de calidad (metálicos, de hueso o nacarados) están bien cosidos con hilo doble y, a menudo, tienen un botón de repuesto. Evita los botones de plástico ligero y hueco.
Clave 6: Alineación de Patrones y Caída
Esto es vital para que la prenda se vea «cara».
- Comprueba los estampados: Si la prenda tiene rayas, cuadros o cualquier patrón, este debe alinearse perfectamente en las costuras, especialmente donde la tela se une (hombros, costados). Si el estampado no coincide, la prenda está mal cortada.
- La Caída (Drape): Cuelga la prenda de una percha o sostenla. Una prenda de calidad tiene una caída suave y natural sin arrugarse ni «pegarse» al cuerpo de forma extraña.
Clave 7: La Etiqueta de Cuidado (Compromiso del Fabricante)
La etiqueta de lavado te dice lo que el fabricante sabe que la prenda puede soportar.
Consistencia: Una etiqueta de cuidado bien cosida y legible, en varios idiomas, es un pequeño indicador de que la marca cuida los detalles.
Instrucciones específicas: Si la etiqueta tiene instrucciones de cuidado muy genéricas o, por el contrario, extremadamente complicadas (ej. «Solo lavado en seco»), puede ser una señal de que el tejido es frágil o de que no invirtieron en pre-lavado para estabilizar la tela.